
La nueva película de Roman Polanski cuenta la reunión de dos parejas que han quedado para resolver pacíficamente una pelea que han tenido sus hijos de 11 años. Se trata de la adaptación de una obra de teatro de Yasmina Reza.
Sin duda, gran parte del valor que tiene esta cinta es gracias al magnífico texto de la obra, adaptada por Roman Polanski junto a la propia autora, pero otra parte importante es la genial puesta en escena de los personajes y el ritmo de la historia, contada en tiempo real, en una única localización y utilizando los planos medios al estilo clásico, como si se tratara de una nueva versión de "La Soga" de Alfred Hitchcock.
Esa reunión que tienen las dos parejas desencadena una serie de situaciones muy irónicas, poniendo en relieve el absurdo de gran parte de los planteamientos que tenemos la gente "civilizada". Vamos descubriendo en los personajes aspectos muy reconocibles de nuestro comportamiento habitual en la sociedad actual. Vemos como nuestro talante "progre" se va desmoronando para revelar, detrás de lo que sólo es una fachada, una gran carga de contradicciones, culpabilidad y fustración. También podemos comprobar que no nos diferenciamos tanto de los modernos ejecutivos snobs y, sobre todo, que los niños tienen más sentido común que cualquiera de nosotros. No os la perdáis.